Impuestos

Control externo de las administraciones tributarias: El modelo colombiano – ITRC

La Agencia del Inspector General de Tributos, Rentas y Contribuciones Parafiscales (ITRC) en Colombia es un modelo para la región sobre el control de las administraciones tributarias. Su Directora General nos informa sobre los orígenes y misión de este organismo

Colombia
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Resulta indiscutible la constante atención dirigida, por parte de nuestros estados y de la comunidad internacional, en encontrar la manera de disminuir las preocupantes situaciones de corrupción desplegadas en el poder público, en razón del impacto dañino de sus prácticas en términos de desarrollo, bienestar y progreso social.

De acuerdo con la recomendación del Consejo de la OCDE sobre Integridad Pública, “la corrupción es una de las cuestiones más corrosivas de nuestro tiempo. Malgasta los recursos públicos, aumenta la desigualdad económica y social, alimenta el descontento y la polarización política y disminuye la confianza en las instituciones. La corrupción perpetúa la desigualdad y la pobreza, afectando el bienestar y la distribución del ingreso…”. Este fenómeno es definido por Transparencia Internacional como “el abuso del poder encomendado para beneficio propio”.

La corrupción, por supuesto, ha corroído también nuestras administraciones tributarias, con el agravante consistente en que las prácticas corruptas deterioran notablemente la captación de recursos públicos tributarios y, por ende, agudizan la escasez de ingresos fiscales, perpetuando el subdesarrollo.

Así las cosas, dentro de las recomendaciones generadas por la OCDE para detectar y neutralizar los espacios de fraude y corrupción a través de los cuales se extravían los recursos tributarios que deben ingresar a las arcas estatales, se ha resaltado la pertinencia e importancia de instituir controles externos e independientes de las administraciones tributarias que identifiquen esos nocivos espacios y formulen  correctivos adecuados, medibles y eficientes para responder a la imperiosa necesidad de proteger nuestro recaudo fiscal.

De este modo, fue creada en Colombia, a finales del año 2011, la Agencia del Inspector General de Tributos Rentas, y Contribuciones Parafiscales – ITRC, como entidad del orden nacional, adscrita al Ministerio de Hacienda y Crédito Público, con el apoyo brindado por la Oficina de Asistencia Técnica (Office of Technical Assistance, OTA) del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos (U.S. Department of the Treasury).

Valga anotar que esta Entidad tiene una función similar a la de la Inspección General del Tesoro para la Administración Tributaria de los Estados Unidos (Treasury Inspector General for Tax Administration, TIGTA), la cual fue creada en 1998, con el fin de establecer un control externo sobre las actividades del Internal Revenue Service – IRS, es decir, se trata de un control externo a la entidad para ejercer inspecciones y/o auditorías, antifraude y anticorrupción, sobre los procedimientos  que conforman la misionalidad de la Administración Tributaria. En el caso colombiano, este control se ejerce sobre las entidades recaudadoras de tributos nacionales en el país adscritas al Ministerio de Hacienda:  Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales – DIAN; Unidad Administrativa Especial de Gestión Pensional y Contribuciones Parafiscales de la Protección Social – UGPP; y la Empresa Industrial y Comercial del Estado Administradora del Monopolio Rentístico de los Juegos de Suerte y Azar – COLJUEGOS.

Asimismo, es pertinente indicar que la Agencia ITRC ejerce este rol a través de un Sistema de Prevención de Fraude y Corrupción (SPFC),  dirigido a fortalecer a las instituciones inspeccionadas, suscitando la adopción de mejores prácticas en dichas entidades, de manera que sea factible obtener resultados que reduzcan efectivamente la incidencia negativa de la corrupción y se logre alcanzar mejores niveles de transparencia e integridad, al igual que avanzar en el mejor entendimiento del fenómeno, a partir de la identificación, monitoreo y control de los riesgos a los que se exponen estas entidades.

La construcción de estas herramientas retomó conceptos y mejores prácticas nacionales e internacionales, que en materia tributaria se han definido, en especial, a partir de los postulados establecidos por el Centro Interamericano de Administraciones Tributarias (CIAT).

Con fundamento en los lineamientos proporcionados por el CIAT, definidos en su Manual de Administración Tributaria emitido en el año 2011, la Agencia ITRC construyó el mencionado Sistema de Prevención del Fraude y la Corrupción (SPFC). Según se anotó, constituye una valiosa herramienta de gestión pública que permite comprender y dar a conocer aquellos espacios de fraude, corrupción y prácticas sancionables que pueden prevenirse en las entidades que recaudan la mayor parte de los ingresos tributarios de la nación, junto con las recomendaciones que ha generado la Agencia ITRC para articular controles, fortalecer las instituciones auditadas y promover la adopción de mejores prácticas en la administración de los tributos, favoreciendo, mediante esta metología técnica, el  aseguramiento de  los ingresos del Estado.

En el desarrollo del rol preventivo de la Agencia ITRC, la Subdirección de Auditoría y Gestión del Riesgo es la encargada de adelantar auditorías a los programas, operaciones y actividades que realizan las entidades objeto de control, así como de definir las estrategias para la identificación y evaluación de riesgos de fraude y corrupción, junto con la formulación de recomendaciones para el aseguramiento de los recursos de la Nación.

De igual manera, se resalta la labor preventiva realizada a través del Observatorio de Fraude y Corrupción de esta Agencia, el cual se erige en una herramienta para la medición y análisis de información relacionada con el fenómeno del fraude y la corrupción en las entidades recaudadoras de tributos, rentas y contribuciones parafiscales del país. Dicho Observatorio tiene como finalidad dar a conocer a la ciudadanía en general los avances para el aseguramiento de los recursos públicos a partir de aquellas experiencias que la Agencia ITRC ha construido en ejercicio de sus funciones para promover y sensibilizar la transparencia, la ética pública y el cuidado de las rentas de la nación.

Ahora, la Agencia ITRC cuenta también con una función sancionatoria, a través  de su Subdirección de Investigaciones Disciplinarias, con la misión de investigar y sancionar disciplinariamente a los servidores públicos de las entidades vigiladas, por incurrir en faltas disciplinarias gravísimas asociadas con actos de corrupción, delitos y afectación de los recursos públicos, con miras a propender por el ejercicio transparente de  la función pública y la efectiva prestación del servicio, en protección del patrimonio público.

De igual manera, para cumplir con su misión, la Agencia ITRC promueve con ahínco la debida denuncia de casos de fraude y corrupción en las administraciones tributarias, y al respecto, conviene indicar que las denuncias se incrementaron positivamente en un 88,37%, de conformidad con el Informe del Sistema de Prevención de Fraude y Corrupción 2019-2020, consolidando en los ciudadanos la confianza para denunciar como uno de los instrumentos de lucha efectiva contra la corrupción.


Importancia del control externo: Modelo colombiano

De conformidad con la OCDE “una respuesta estratégica y sostenible contra la corrupción es la integridad pública”. La ejecución de las misiones preventivas y sancionatorias de la Agencia ITRC se encuentra alineada con las recomendaciones dadas por la OCDE a los Estados en cuestiones de corrupción, como es la Recomendación de 1998 del Consejo sobre la mejora de los comportamientos éticos en el servicio público, que incluye los principios apropiados para favorecer la gestión de la ética en el servicio público [C(98)70],  y que a su vez fue el primer instrumento internacional en el área de gestión de la ética y mejora de la integridad. Esta fue luego sustituida por la Recomendación sobre Integridad Pública (2017),  cuya relevancia reside en que proporciona a los Estados una visión estratégica de integridad pública, cambiando el enfoque de las políticas de integridad ad hoc a un enfoque integral basado en la gestión de riesgos y promoviendo una cultura de integridad en toda la sociedad.

Los anteriores lineamientos son efectivamente ejecutados a través de las áreas misionales de la Agencia ITRC, especialmente en lo que se refiere a la tarea de “reforzar el papel de la supervisión y control externos en el sistema de integridad del sector público”, toda vez que su rol articula los aspectos preventivos y sancionatorios explicados.

Por su parte, según ha indicado la OCDE, la ejecución de esta recomendación es particularmente importante en la respuesta a la pandemia de COVID-19, toda vez que la crisis ha creado o exacerbado oportunidades de fraude y corrupción”, por lo cual es necesario, especialmente para la Hacienda Pública, realizar una identificación adecuada de riesgos de fraude y corrupción con miras a salvaguardar la integridad de los recursos del Estado, con el propósito de responder de manera efectiva a la situación de emergencia.

A manera de ejemplo, de acuerdo con los datos de la DIAN, solo las cifras de evasión en Colombia alcanzan sumas considerables, siendo para el IVA de aproximadamente el 23,6% del total del tributo y en renta del 35,8%, lo que para el recaudo del año 2020 se estimaría aproximadamente en 9,3 billones de pesos en evasión de IVA y 24,9 billones de pesos en el impuesto sobre la renta. Se trata de cuantiosos recursos dejados de percibir por el Estado que hacen necesaria la reducción de la exposición a riesgos de fraude y corrupción, mediante la implementación de controles específicos a los procedimientos de las entidades recaudadoras.

Es así como la ventaja de una entidad de control externo de la administración tributaria, con autonomía e independencia, resulta de vital relevancia para ejercer un control estricto a la omisión o negligencia en la implementación de las acciones preventivas y correctivas recomendadas para cerrar esos espacios de fraude y corrupción detectados, que facilitan la fuga o extravío de los recursos públicos.

Lo anotado permite concluir que el modelo colombiano de la Agencia ITRC es indispensable frente a la sostenibilidad fiscal del Estado, debido a que su esquema especializado e innovador de prevención, aseguramiento e investigación disciplinaria, repercute directamente en la contención de la erosión de los ingresos tributarios, y ello, a su vez, coadyuvará al fortalecimiento del patrimonio público en pro del cumplimiento de las metas estatales de inversión social y desarrollo.